
Por primera vez en siglos están prohibidas y canceladas todas las peregrinaciones de este año 2020 para evitar que miles de personas se contagien del mortal virus covid -19, que es un peligro latente aun para todos a lo largo y ancho del mundo.
Este doce de diciembre por primera vez en la historia estará prohibido por las autoridades la peregrinación hacia el cerro del Tepeyac que alberga la imagen sagrada de la virgen Morena, está es una travesía que hacen miles de fieles cada año siendo la más grande y representativa de toda Latinoamérica.
Es una peregrinación que se lleva a cabo desde hace más de quinientos años, ya que, antes de la llegada de los españoles los pobladores de la antigua Anáhuac subían al cerro del Tepeyac, uno de los centros ceremoniales más importantes de su época, para rendir tributo a una diosa, a Tonantzin, que en náhuatl significa: nuestra madre venerada.
Una vez llevada a cabo la conquista, los españoles prohibieron toda clase de adoración a ídolos falsos como ellos los llamaron.
Los frailes franciscanos iniciaron una ardua labor de adoctrinamiento al que algunos indígenas se resistieron. Tenemos que resaltar que de manera muy inteligente los indígenas escondían las figuras que representaban a sus deidades abajo de las iglesias que construían. Así es como de esta misma manera los indígenas continuaban con la peregrinación al cerro del Tepeyac, pero a escondidas de los españoles.
Fue el 12 de diciembre de 1531, cuando ocurrió la cuarta aparición de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego. A partir de esa fecha se empieza a venerar a la virgen morena en el Tepeyac. Los naturales de estas tierras ya no tuvieron que esconderse, para adorar a Tonantzin, la concordancia se dio.
De igual manera en nuestro entorno más cercano contamos con templos igual de importantes y representativos para los guadalupanos de nuestro estado, como lo son el de la Virgen de Torrecitas y el Santuario de la Rinconada, que también estarán cerrados los días 11, 12 y 13 de diciembre, esto para evitar un rebrote del letal virus.
Estos viajes llevados a cabo por miles de personas son con el único afán de la gratitud hacía la madre de Dios y cuidadora de los mexicanos, pero al ser un grupo desmedido de gente los que se reúnen en un mismo punto son un foco rojo muy importante para el contagio de covid, por eso las autoridades tomaron la decisión de mantener cerrados los templos.
Aun así, a partir de estos primeros días de diciembre pueden verse grupos de caravanas que se dirigen hacia estos templos con temple y firmeza de que nada los detendrá.
Es comprensible ya que estas personas sienten en su interior un compromiso muy grande y desmedido, hacia virgen María, pero ojalá podamos ellos y nosotros mismos poner en una balanza nuestras convicciones, y poder intercambiar este valioso acto de fe que es la peregrinación con muchos otros que podemos llevar a cabo en nombre de nuestras buenas creencias.
Para que nadie este peligro exponiéndose entre grandes multitudes, estos actos de agradecimiento y fe por tener salud, empleo, a la familia unida etcétera, es válido llevarlos a cabo de forma distinta por esta vez, rezando el santo rosario en familia diariamente, o de manera solemne, hacer oración y plegarias personales.
También podríamos solo por este año intercambiar en acto de la peregrinación, para enfocarnos en las personas que no están teniendo nuestra misma suerte este año y podríamos ayudar en estos duros momentos, por ejemplo llevar café y pan a las personas que están durmiendo fuera de los hospitales, recolectar ropa abrigadora, en buen estado, donarla en los asilos, en fin actos simples pero bondadosos que pueden ser en nombre y causante de la fe que en este caso en específico es la virgencita Morena.