
La descripción del ejercicio de la prostitución es muy extensa y tiene una desmedida equivalencia para quienes que han caído en este mundo del también llamado negocio del placer.
El concepto de la prostitución es simplemente descomunal, ya que conlleva la estigmatización y señalamiento social, ansiedad, angustia, caer en vicios como el alcoholismo y drogadicción, desesperanza personal, deterioro en el autoestima, entre una larga lista de profundos daños físicos y psíquicos que sufren en sus cuerpos y mentes las personas que ejercen esta ocupación, que en su mayoría son obligadas a llevarla a cabo, siendo solo el 5% que lo hace por iniciativa propia, y tan solo el 1% por ciento menciona que están totalmente satisfechos al realizar y verla como un negocio lucrativo.
Aun así, existe testimonios de prostitutas, que lo son por elección, donde expresan que no les gustaría que alguno de sus hijos llegara a formar parte de este mundo.
Como en todos los lugares nuestra región tiene su historia basada en este tema tan controversial, pero común, la llamada “zona” como la conocemos hasta el día de hoy, los oriundos de Rio verde, Cd. Fernández y sus alrededores, ubicada en la calle “Quezada” pegada al límite de las vías, que precisamente unen a los dos municipios mencionados, era y es el lugar idóneo donde por más de un siglo, tuvo apogeo la actividad de la prostitución, ya que existían decenas de cantinas, burdeles y prostíbulos donde en su mayoría los hombres de los alrededores y viajeros iban a buscar distracción de sus vidas diarias, en el alcohol, drogas, música estruendosa y satisfacer sus placeres carnales.
Permaneciendo de forma imperante el día de hoy solo un local en “la zona”, el “Club Yissellas”, liderado por la famosa “Madame” o “Gisselle”, mujer trans originaria de Cd. Madero, Tamaulipas, famosa vedette en sus tiempos mozos, donde alrededor de los años 60, llegó a Rioverde para quedarse, y ha dedicado su vida entera al negocio del entretenimiento y el glamour nocturno, y sigue dando servicio de bar a clientes asiduos de toda la vida.
Ella comenta de viva voz, que sigue vigente su negocio porque lo ha manejado de manera honesta, aunque sea un rubro lleno de prejuicios por la sociedad en general y respeta mucho la privacidad de sus clientes, así como de mujeres y hombres con los que ha tenido oportunidad de convivir en cuestión laboral y de amistad.
Así que hace hincapié que jamás dará primicia, a ningún medio de comunicación local, ni de ningún tipo, sobre las historias ajenas y personales de la gente con la que ha convivido en este ambiente a lo largo de su existencia.
Lo más personal que nos pudo compartir es que cuando llegó a trabajar aquí, al ser una mujer trans vivió discriminación extrema, teniendo que sacar un permiso especial para laborar, en la presidencia; comparte que la zona tiene sus orígenes desde antes de la revolución mexicana de 1910.
Dice que, en sus inicios en el apogeo de la prostitución, de este lugar del que todos los originarios de estas tierras tenemos sabiendas, llegaron a tener un negocio las “Poquianchis” apodo con él se hicieron famosas las 4 hermanas González Valenzuela, originarias de Jalisco, por ser acusadas en 1964 por trata de personas y asesinato, la mayoría de sus víctimas mortales fueron mujeres privadas de su libertad para ejercer como prostitutas a su servicio y los bebés que llegaban a nacer a causa de las incontables violaciones que sufrían, y hasta sus propios clientes que amenazaban con salvar alguna de estas chicas, siendo culpables de la muerte de más de 150 personas, convirtiéndose en las asesinas seriales más prolíficas registradas en la historia de México.
La “Madame” como ella se auto reconoce, es un símbolo local y defensora, en su mayoría de mujeres, chicos homosexuales y trans, que dedican sus días al negocio del placer, es invitada a foros municipales que abordan temas contra la violencia a la mujer, y hace la invitación formal para que la sociedad, cese la discriminación a este sector tan marginado, porque cada persona tiene su historia muy íntima de vida del porque eligieron este oficio, exalta que así como existen quienes tienen cualidades para la carpintería, escritura, el baile, este tipo de seres lo tienen para el arte de complacer.
Menciona también que este es como cualquier otro negocio, que, si no se hace un ahorro cuando están siendo abundantes las ganancias, la cima irá en picada y la crisis también los alcanzará, así que ella sigue y seguirá trabajando hasta el final de sus días.
Existen cientos de memorias más, de gente que vivió su vida entera en ese lugar o solo estuvo de paso, así como leyendas contadas, por conocidos cercanos, o parientes de mayor edad, también historias de uno mismo al tener la casualidad de pasar por ahí cuando éramos niños o adolescentes, nos causaba un raro furor y adrenalina, ya que al ver tantos establecimientos juntos llenos de luces brillantes, neones y dentro escuchar un gran bullicio de gente y de música cualquier día de la semana, causaba impresión y curiosidad a nuestra corta edad e inocencia. Nos preguntamos ¿que venden ahí?, porque siempre hay tantos coches estacionados afuera a cualquier hora y cualquier día, sin ser fin de semana, ¿Por qué entran tantos hombres?, porque tanta música, etc.
Continuara…